A 2,600 metros de altura, enclavado en la Sierra Madre Oriental, Mineral de Angangueo es uno de esos pueblos que la minería construyó y las mariposas monarca rescataron. Durante el auge de la plata, a principios del siglo XX, de sus minas salían más de 20,000 toneladas de mineral al año. Hoy, lo que atrae a los visitantes pesa menos de un gramo y tiene alas naranjas.
La historia minera de Angangueo comienza mucho antes de los españoles: los tarascos ya extraían plata de estas montañas cuando llegaron los conquistadores. Pero fue en el siglo XIX cuando el pueblo explotó. Las casas que bordean sus calles empinadas —con patios interiores, fuentes y jardines— no se construyeron para turistas: eran la demostración de riqueza de los empresarios mineros. 
El pueblo que construyó la plata
La iglesia de San Simón, con su fachada neoclásica, domina el paisaje urbano. Data del siglo XIX y fue financiada —como casi todo aquí— con dinero de las minas. El Museo de la Minería, instalado en una antigua casona, guarda los artefactos y documentos que cuentan esa historia: lámparas de carburo, planos de túneles, fotografías de mineros con el rostro manchado de hollín. La actividad minera decayó hace décadas; el turismo —y las mariposas— tomaron el relevo. 
El Santuario de la Mariposa Monarca
Cada año, entre noviembre y marzo, millones de mariposas monarca llegan a los bosques de oyamel que rodean Angangueo tras un viaje de 4,000 kilómetros desde Canadá. El espectáculo es difícil de describir: las ramas de los árboles se doblan bajo el peso de las colonias, y cuando el sol calienta lo suficiente, el aire se llena de aleteos naranjas. El Santuario El Rosario —el más accesible— queda a 20 minutos del pueblo; la caminata hasta la zona de avistamiento toma unos 40 minutos en subida, así que calzado cómodo y paciencia.
Pero Angangueo no es solo mariposas. Las cascadas de El Salto y San Antonio refrescan el verano. Los senderos que conectan las antiguas minas con los miradores ofrecen vistas de la sierra que ningún dron puede igualar. Y la gastronomía local —corundas, uchepos, charales— recuerda que estás en el corazón de Michoacán.
Consejos para la visita
- La temporada de mariposas va de noviembre a marzo. Fuera de esas fechas, el santuario está cerrado.
- El pueblo tiene más escaleras que calles planas. Calzado cómodo, sin excepción.
- Prueba las corundas —tamales triangulares típicos de Michoacán— en el mercado municipal.
- El Museo de la Minería cierra los lunes. Planea en consecuencia.
- Desde Morelia, el trayecto en auto toma unas 3 horas. Desde CDMX, unas 4.
Angangueo es un pueblo que vivió dos vidas: la primera, subterránea y plateada; la segunda, aérea y naranja. Pocas combinaciones tan afortunadas en el mapa turístico mexicano.

▾
USA (English)
España (Español)
Belgium (English)
Switzerland (English)
Germany (English)
Japan (English)
Sé el primero en comentar. ¡Tu opinión importa!